A un año de la Inmobiliaria Popular de Recoleta, ¿por qué hay detractores al proyecto?

A un año de la Inmobiliaria Popular de Recoleta, ¿por qué hay detractores al proyecto?

21 Mayo 2021
No todos aplauden las viviendas sociales en arriendo que en junio cumplirá su primer año con vecinos de esa comuna beneficiados.
ALAMEDIA >
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En junio próximo se cumplirá un año desde que se entregaron los primeros tres departamentos de la Inmobiliaria Popular en la comuna de Recoleta. Desde esa fecha, según indicaron desde ese municipio a Alamedia, los 38 departamentos que contemplan el condominio municipal, están habitados. Este proyecto comenzó a fraguarse a fines de 2017 y ya en enero de 2018, el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, daba luces del Condominio Popular, como el edil comunista tildó a estas viviendas, cuyo proyecto fue diseñado de manera gratuita por el Premio Nacional de Arquitectura 2002, Juan Sabbagh. “Este proyecto viene a cambiar y a poner un punto de inflexión en la política habitacional del último medio siglo en nuestro país, porque estamos construyendo viviendas sociales para arriendo en el centro de Santiago, donde los valores de suelo urbano no lo permitirían jamás. Con esta propuesta se busca beneficiar a los sectores más vulnerables de este país, que no pueden acceder a ser arrendatarios ni a ser propietarios”, decía Jadue por entonces. Cada uno de estos departamentos cuenta con 55 metros cuadrados con tres dormitorios, living, comedor, cocina, bodega, terraza y espacios comunes. Están ubicados en la calle Justicia Social a solo una cuadra de la Municipalidad de Recoleta. Pese a ello, no todos aplauden esta iniciativa. Contactado por Alamedia, el arquitecto y urbanista Iván Poduje opina que “este es un proyecto que es más simbólico que efectivo porque en la comuna de Recoleta hay casi 3.000 familias que no tienen viviendas, entonces la magnitud del déficit que hay es imposible de abordarla con este tipo de proyectos, porque son lentos y pequeños”. Agrega que “en general la administración de la gente que entra y sale de estos proyectos es muy difícil porque como son proyectos bien ubicados y tienen un estándar mayor al que vive la gente hacinada, no se quieren ir de ahí… Entonces hay un riesgo de captura del arriendo y que puede prestarse para cuotas políticas que es lo que ha pasado en otros países donde se administra con ese criterio. En Nueva York hay más de 20 mil viviendas sociales con arriendo protegido o con valores inferiores al de mercado, entonces la gente no las quiere dejar nunca porque es mucho más barato vivir ahí y, encima, el municipio las mantiene”. Desde el municipio de Recoleta indicaron que el proyecto nació porque dicha comuna es la octava de la Región Metropolitana con mayor índice de pobreza multidimensional, según los datos de la Casen 2015, no obstante, al ser un territorio central cuenta con un alto valor de suelo. El proyecto establece que las familiar favorecidas con este arriendo, que no supera el 25 por ciento del ingreso familiar, podrán hacer uso de las viviendas por un periodo de 4 a 5 años, renovable por un año e incrementándose la renta del último año en 2 UF. Así, cada cinco años, se renovará la totalidad de las familias beneficiadas. “La idea es que en el periodo de tiempo que las familias vivan en estos departamentos, puedan ahorrar dinero para posteriormente adquirir una vivienda”, cuentan desde el municipio de Recoleta. Poduje, a su vez, asegura que “es mucho más efectivo hacer subsidios de arriendo y si se va a abordar un proyecto municipal es mejor que sea para darle propiedad a la vivienda en vez de arriendo. Insisto en que todas las viviendas sociales en arriendo tienen el problema que la gente se queda ahí y no quieren irse”.